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Daily Archives: Aug 13, 2017

Petrona Sánchez de Prieto, de 56 años, tiene 12 hijos, vive en la Calle 11 Alemán Kue, distrito de Horqueta del departamento de Concepción. Está en la plaza desde el inicio de la protesta campesina en Asunción

Comenta que como campesinas no les dan el valor ni el lugar correspondiente dentro de la sociedad. Dice que esta mañana cuando estaban ensayando para el desfile vino a su mente que después de 35 años volvería a formar parte de un desfile patrio.

Si nos dan oportunidad para desfilar dijo la mujer, refiriéndose a las autoridades nacionales y municipales considerando que están más de un mes en la plaza ejerciendo sus derechos de peticionar y sin conseguir respuestas a sus reclamos, va ser una manera de mostrar a la ciudadanía la realidad en el campo. Las tierras ya no están en manos de paraguayos sino de extranjeros y ahora los campesinos están luchando para volver a recuperarlas, indicó

Consultada de cómo la gente de la plaza se prepara para participar del desfile, la señora dijo que va ser así como están viviendo actualmente de manera precaria bajo carpas, sacrificándose más de un mes en Asunción, dando a conocer la realidad en que viven.

Instó a la ciudadanía para que acompañe la causa campesina que lucha por mejorar su condición de vida. Luchamos por acceder a la tierra, así como en su momento los excombatientes se alistaron para ir a la guerra en defensa del territorio paraguayo, dijo casi llorando porque se recordó de su papá que fue participó de la Guerra del Chaco.

Lamentó que estén encerrados y cercados por efectivos policiales, no pueden salir de la plaza, no son libres y se pisotean sus derechos.

PRONUNCIAMIENTO DE LOS JESUITAS EN FAVOR DE LOS RECLAMOS DE LOS CAMPESINOS

En este comunicado queremos manifestar nuestro apoyo a las campesinas y campesinos que siguen firmes en su lucha pacífica para que sean respetados sus derechos. Los campesinos piden al gobierno la condonación de deudas racionales. En un país como el nuestro, todavía con miedo cuando se trata de reivindicar con libertad sus propios derechos, los campesinos siguen siendo la vanguardia de la lucha pacífica por la justicia y la igualdad de todos los paraguayos.

Todos ganamos con su perseverancia. Queremos también expresar lo siguiente:

Hay un grave agravio y una clara injusticia en contra de los campesinos en el manejo de este tema por parte del gobierno y sectores de la sociedad, algunos incluso son de procedencia campesina. Es parte fundamental de una democracia, incluso estrictamente formal como la nuestra, que los diferentes sectores sociales tengan el derecho a exigir al gobierno de turno políticas que beneficien su sector. Este derecho se ha puesto en práctica con éxito varias veces durante los últimos gobiernos, incluido el actual. Se movilizaron los dueños del transporte público y consiguieron subsidios, al menos en dos oportunidades, por más de 100 millones de dólares. Los beneficiarios fueron un reducido número de personas. Cabe decir que estos subsidios no impidieron el alza del pasaje; tampoco implicó mejora significativa en la calidad del servicio.
Beneficiada fue también la azucarera Iturbe. El subsidio estatal alcanzó 15.000 millones de guaraníes (UH 11/8/2014). No podemos saber cuántos han sido los reales beneficiarios de esta suma de dinero subsidiado. Sí sabemos que este recurso no llegó a muchos de los pequeños productores de caña de azúcar de la zona, verdaderos perjudicados de la quiebra. TIGO es una de las empresas transnacionales más poderosas del país. Últimamente fue noticia por el aval del BID para un préstamo con fondos provenientes del sudor de los trabajadores del país: el IPS. Se trata de 66 millones de dólares concedidos con la tasa de interés más baja del mercado (ABC, 4/ 7/2017).

Otro caso, quizá el más paradigmático, es la subvención a los sojeros. Los grandes propietarios probablemente no pasen de un millar de personas, pero se han hecho con el uso y abuso de amplios territorios y controlan prácticamente el 80 por ciento de las tierras más fértiles del país. El escándalo llega a tal punto que los territorios indígenas, que según la Constitución de 1992, no pueden ser arrendados y es delito hacerlo, son de hecho invadidos y usurpados con los más diversos motivos en connivencia con los poderes del Estado.

El modo de actuar del agronegocio, protegido y auspiciado por varias instancias de gobierno, incluido el legislativo y judicial, conduce al acaparamiento de las tierras y desaparición de la valiosa producción de los campesinos y su misma existencia. Esto significa más éxodo rural, más pobreza, más desarraigo, menos capacidad de producir alimentos y mayor dependencia.

Nuestra autonomía alimentaria es cada vez más frágil. Lo que está en juego es la pervivencia de la agricultura familiar, el valor difícilmente sustituible de su producción con costos muy reducidos y gran sustentabilidad ecológica. El agronegocio ha montado un verdadero imperio en base a privilegios, desde que se instalaron en los `90, hasta la actualidad. Junto con los transportistas, entre el año 2000 y 2008 dejaron una deuda, subvencionada por el Estado, de más de 300 millones de dólares a PRETROPAR. Se les ha privilegiado con millones de hectáreas de tierra mal habidas o destinadas a la reforma agraria; se les ha reducido el impuesto inmobiliario, se les ha permitido pagar el 5 % de IVA mientras que el resto de la población paga el 10; se les ha permitido no gravar su producto, a pesar de las gravísimas consecuencias ambientales y humanas que produce (R. Canese a Ñanduti (6/8/ 2017), (E´A, 4/8/2017). Para el presente año ya han tenido una subvención de 37 millones de dólares para combustible.

Queremos expresar con firmeza que este modo de subvencionar y de privilegiar a las elites más pudientes produce escándalo. Se perjudica y se margina a los más indefensos, a los ya empobrecidos, los que más necesitan y que son la mayoría. Con tal práctica se vulnera no solamente la dignidad humana, sino uno de los principios básicos de cualquier democracia.

Ellos son gente humilde que exigen sus derechos; no buscan privilegios, ventajas o lucro, sino seguir trabajando y produciendo en rubros agrícolas que hoy se encarecen debido a que tienen que ser importados. El día en que falten los campesinos habrá que reinventarlos.
Las políticas de gobierno deberían tomar en serio los problemas que aquejan el campo; que busque soluciones reales a sus necesidades y evitar lo que todavía puede ser evitable: la desintegración de una dimensión esencial para el país: la vida rural y todo lo que ésta significa. No ama al país quien no ama a toda su gente.

Somos conscientes de que el fortalecimiento de la agricultura familiar es un problema complejo, que rebasa por completo la aprobación de una ley de condonación. El Paraguay necesita del mundo campesino y éste necesita leyes que favorezcan y mejoren sus condiciones de vida, así como diversas políticas para aumentar la capacidad productiva de los alimentos básicos y otros productos que el Paraguay y la región necesitan.

El Papa Francisco nos dice en la Encíclica Laudato Si: “Para que siga siendo posible dar empleo, es imperioso promover una economía que favorezca la diversidad productiva y la creatividad empresarial. Por ejemplo, hay una gran variedad de sistemas alimentarios campesinos y de pequeña escala que siguen alimentando a la mayor parte de la población mundial, utilizando una baja proporción del territorio y del agua, y produciendo menos residuos, sea en pequeñas parcelas agrícolas, huertas, caza y recolección silvestre o pesca artesanal.” (n. 129)
Solicitamos, tanto al poder Ejecutivo como al Legislativo, que reconsideren los pedidos de los campesinos enfrentando los problemas reales del campo y tomando decisiones que sean justas, equitativas y den soluciones más definitivas a dicha problemática.

Asunción, 12 de agosto del 2017.