Inicio 2014 "Año Internacional de la Agricultura Familiar Campesina"

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Después de 18 días de resistencia, de lucha, de marcha de sacrificio y sufrimiento, consideramos un primer y gran paso del sector campesino organizado la media sanción que se consiguió en el Senado respecto a la Rehabilitación Financiera de los Pequeños Productores de la Agricultura Familiar Campesina. El documento pasó a Diputados para su tratamiento.

Así manifestó con alegría Marciano Jara, uno de líderes campesinos integrante de la conducción de la Coordinadora Nacional Intersectorial.

La lucha emprendida por la condonación de las deudas y el fortalecimiento de la agricultura familiar campesina fortalece a las organizaciones teniendo en cuenta el alto nivel de acatamiento, inclusive sentimos la solidaridad de la gente que vive en la ciudad, tuvimos la solidaridad de varios sectores de la sociedad, afirma el dirigente

Más adelante Jara dice que esta resistencia campesina, que aun continua, es una tarea por la por la unidad del sector popular. Esto va ir creciendo, dice.

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Bernarda Pesoa, indígena - secretaria de Relaciones de la CONAMURI

Bernarda Pesoa, indígena – secretaria de Relaciones de la CONAMURI

Este 28 y 29 de julio en la Plaza de la Democracia se realizará otra edición de la mayor feria de semillas de Paraguay. Heñói “Feria de las semillas nativas y criollas”

Esta iniciativa Heñói está en el marco de la soberanía alimentaria de los pueblos, dialogamos mucho en los debates, marchas y movilizaciones sobre los objetivos de nuestra lucha, las semillas nativas y la artesanía, cómo mantenerlos vivos en el interés del pueblo, dice Bernarda Pesoa, secretaria de relaciones de la Conamuri, una de las participantes

Los consumidores en la ciudad no saben lo que consumen, compran y compran y siguen enfermos y no tienen cómo curarse.

Nosotros tenemos un posicionamiento, primero planteamos que las semillas transgénicas no ingresen más a nuestro país. Otro planteamiento es la cuestión del etiquetado de alientos en los supermercados. Porque las semillas están siendo patentizadas y se apropian las empresas, obligándonos a comprarlas de nuevo para cada cultivo.

Heñoi es importante porque es una iniciativa dentro de Ñamosêke Monsanto, que es una articulación de organizaciones sociales que pretenden coordinar el trabajo y la incidencia dentro de las organizaciones sociales, hablando en términos de alimentos, vivencia sana y saludable del pueblo.

Cada año hacemos esta feria y en cada fecha conmemorativa de la lucha de los pueblos hacemos marcha en contra de Monsanto.

Esas cosas nosotros volveremos a hacerlas aquí en la plaza de la Democracia, la feria de semillas nativas y criollas, la producción agrícola de diferentes departamentos, habrá diferentes organizaciones y productos. Ojalá que la gente tenga el interés de venir a ver nuestra producción. También habrá intercambio de saberes y experiencias.

Además de exposiciones de semillas, la gente en la ciudad va a encontrar conocimientos y saberes ancestrales, artesanía, la mística de las organizaciones campesinas e indígenas y la conciencia de consumir alimentos producidos en nuestro país, si no comemos nuestros alimentos vamos a seguir viviendo dependientes toda nuestra viva. Por eso queremos compartirlo con la gente de las ciudades.

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Así manifiesta Gustavo Florentín, joven campesino de la Organización de Lucha por la Tierra OLT en diálogo con Ignacio Cirio de Radio Mundo Real en un servicio para DEMOINFO Paraguay sobre la Séptima Conferencia de la Vía Campesina que concluyó en El País Vasco.

Florentín junto con otros líderes integró la delegación paraguaya. Destacó el desarrollo de la conferencia realizada por la Vía Campesina. Se habló del papel preponderante de la agricultura campesina para hacer frente al agronegocio. El agronegocio es una amenaza para la agricultura familiar campesina, dijo.

Igualmente resaltó la importancia de la agroecología, principalmente para los jóvenes que le servirá como arraigo en el campo. La agroecología es una oportunidad para los jóvenes de mejorar su condición de vida al igual que de otras personas, dijo.

La Vía Campesina, un movimiento internacional de campesinos que representa a más de 170 organizaciones y movimientos en aproximadamente 72 países del mundo.

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Dionisia Pereira, campesina de San Pedro del Ykuamanduju, una de las manifestantes frente a la sede del Congreso Nacional al iniciarse la tercera semana de las movilizaciones dice que para fortalecer la agricultura campesina necesariamente debe haber una ley que ampare a este sector.

La agricultura familiar campesina responde a las bases, ahí donde el agricultor vive y labra la tierra, por ende el agricultor siente en carne propia la miseria en el campo, afirma la mujer.

La producción del pequeño agricultor no tiene precio ni mercado, entrega casi gratis sus productos y entonces precisa de una ley que le dé seguridad y garantía. Teniendo mercado el agricultor accederá al dinero para satisfacer mínimamente sus demandas.

Queremos vivir dignamente, no puede ser que un solo sector de la sociedad goce de los privilegios del Estado, dice la señora Dionisia Pereira agregando que solo falta voluntad política de parte de los gobernantes a fin de responder a las demandas campesinas. La Coordinadora Nacional Intersectorial prosigue con sus movilizaciones en Asunción

“No estamos en contra del Progreso, queremos el Desarrollo de nuestra comunidad, de nuestro país, pero no de esta manera” La Empresa Villa Oliva Rice es una empresa mulnacional que se instaló en Zanjita, prometieron trabajo a jóvenes, pero sólo fue en la primera face…y en condiciones infrahumanas en algunos casos, muy pocos son los que trabajan allí. La mayoría son brasileros” .”Los pequeños ganaderos están seriamente afectados..” “Ellos avanzan con mucha prepontencia” Son expresiones de los pobladores. “Mucha gente tiene miedo” expresaron.

Se pudo constatar la triste realidad que están viviendo la comunidad de Zanjita (Villa Oliva), en la zona están siendo desplazados lentamente de sus hábitat, los pescadores, pequeños ganaderos, apicultores sufren las consecuencias de la plantación de arroz en la zona. Los campos comunales están inundados a causa del represamiento del agua, la contaminación producida por las fumigaciones han afectado a la producción de miel. Han prometido “Desarrollo” a la comunidad…sin embargo son muy escasas las personas que trabajan en la arrocera..la mayoría son brasileros. Pero nadie puede decir nada…todos tienen que aplaudir el modelo de desarrollo extractivista. Y dónde queda el compromiso de Paraguay con el Desarrollo Sostenible?

Fuente: Ñeembucu Uocñ

Según los pobladores afecta a los humedales del Ñeembucu el trabajo mecanizado

Según los pobladores afecta a los humedales del Ñeembucu el trabajo mecanizado

 

Asamblea de pobladores

Asamblea de pobladores

Villa oliva--

afiche-oficial-vii-conf-esVII Conferencia Internacional de la Vía Campesina: Declaración de Euskal Herria

“Alimentamos nuestros pueblos y construimos movimiento para cambiar el mundo”

Delegados y delegadas de La Vía Campesina, en representación de nuestros movimientos y organizaciones, estamos reunidos en el País Vasco del 16 al 24 de julio de 2017 para celebrar nuestra VII Conferencia Internacional. Euskal Herria es una hermosa tierra de solidaridad, lucha, resistencia, con lengua propia, donde la tradición de la buena comida producida por los campesinos/as y pescadores/as locales se mantiene viva. Nosotros los campesinos/as, trabajadores/as rurales, sin tierra, pueblos indígenas, pastoralistas, pescadores/as artesanales, mujeres campesinas, y otros pueblos que trabajan en el campo de todo el mundo declaramos que alimentamos nuestros pueblos y construimos un movimiento para cambiar el mundo.

Con el auge del capital financiero, se ha producido un periodo de acaparamiento desenfrenado de nuestra agua, semilla, tierra y territorio. Se impulsan tecnologías peligrosas, a veces con impactos irreversibles, como los transgénicos, la producción animal confinada en gran escala, y la biología sintética. Se acelera la sustitución de las economías productivas reales por la economía financiera, bajo el dominio del capital especulativo. Las megafusiones concentran más que nunca el dominio sobre los sistemas alimentarios. Hay una nueva fórmula de neoliberalismo combinado con discursos de odio, en que los problemas causados por la misma concentración de riqueza están siendo usados para dividir nuestros pueblos y crear conflicto étnico, religioso y migratorio. Estamos frente a una oleada de violaciones de nuestros derechos humanos, con compañeros y compañeras asesinados, encarcelados, torturados y amenazados por todo el mundo.

Los acaparadores de recursos hacen la guerra contra nosotros, muchas veces a través de la OMC, Banco Mundial, FMI, el imperialismo, los tratados de libre comercio y las leyes que privatizan nuestros bienes comunes, pero cada vez más a través de los bombardeos, las ocupaciones militares y las medidas económicas genocidas. Nos solidarizamos con Palestina y otros pueblos que continúan sufriendo y resistiendo frente a estas imposiciones. Millones de migrantes y refugiados están siendo desplazados forzosamente por la guerra, y la falta de acceso a las necesidades más básicas. Además se siente en muchas sociedades un viento frio de xenofobia, racismo, fundamentalismo religioso y odio de clase.

La criminalización de la migración y de la protesta social está vinculada al poder mediático corporativo hegemónico que demoniza a los sectores organizados del pueblo. Los medios de comunicación corporativos defienden los intereses del capital y últimamente están promoviendo el derrocamiento de algunos gobiernos y colocando a otros. El poder mediático manipula a grandes sectores de la población, creando las condiciones para las violaciones de derechos humanos.

El sistema capitalista y patriarcal no es capaz de revertir la crisis en que vive la humanidad, solo sigue destruyendo a nuestros pueblos y a calentando la Madre Tierra. La Tierra está viva pero el capitalismo es una enfermedad que la puede matar.

Frente a esta grave situación, nosotros y nosotras:

1. Alimentamos nuestros pueblos:

Durante más de medio siglo, nos vendieron la idea de la “revolución verde,” que nada tiene de revolución ni de verde. Bajo el pretexto de productividad a corto plazo, este modelo de agronegocio ha envenenado el suelo, monopolizado y contaminado el agua, tumbado los bosques, secado los ríos y sustituido la semilla nuestra con semillas comerciales y transgénicas. En vez de acabar con el hambre, el agronegocio ha creado más problemas de alimentación, y desplazado a los pueblos del campo. Es un modelo de agricultura sin campesinos/as y altamente excluyente. Mientras el agronegocio recibe las subvenciones y las políticas favorables, en nuestra agricultura campesina e indígena seguimos haciendo lo que hemos hecho por milenios: producir alimentos sanos para nuestras familias, comunidades y pueblos.

Mientras los gobiernos imponen leyes de semillas que aseguran la privatización y las ganancias de las trasnacionales, nosotros cuidamos las semillas campesinas, trabajadas, elegidas y mejoradas por nuestras antepasadas. Las semillas nuestras están adaptadas a nuestras tierras, donde con manejo agroecológico producimos sin necesidad de comprar agro-tóxicos ni otros insumos externos. Nuestra agroecología campesina alimenta al suelo con materia orgánica, se base en la biodiversidad, conserva y recupera variedades campesinas de semillas y razas de animales, trabajando con la sabiduría de los pueblos y con la Madre Tierra para alimentarnos. Su fuente principal es el conocimiento campesino indígena, ancestral y popular que hemos acumulado durante generaciones, día a día, mediante la observación y la constante investigación en nuestras tierras, compartido después en nuestros intercambios entre campesinos y campesinas y entre nuestras organizaciones. Nuestra agroecología tiene un carácter campesino y popular; no se presta para las soluciones falsas como el capitalismo “verde”, los mercados de carbono y la agricultura “climáticamente inteligente”. Rechazamos cualquier intento de cooptación de la agroecología por el agronegocio.

La agroecología campesina es la base de nuestra propuesta y visión de la soberanía alimentaria de los pueblos del mundo. Para hacerlo, urge la genuina reforma agraria integral y popular, la defensa de los territorios indígenas y campesinos y la recuperación de los sistemas alimentarios locales.

Además de fortalecer y desarrollar nuestros mercados campesinos, necesitamos construir nuevas relaciones entre las clases populares del campo y de la ciudad, así como nuevos canales de distribución y de venta, construyendo un nuevo modelo de relaciones humanas, económicas y sociales, basadas en el respeto, la solidaridad y la ética. Con la reforma agraria, la agroecología campesina y la soberanía alimentaria enfriamos el planeta y construimos sociedades más justas y humanas.

2. Construimos movimiento:

La humanidad en crisis busca soluciones. Cada vez más, nuestro movimiento es un referente para los pueblos que luchan. La Vía Campesina sigue creciendo y nuestra propuesta se fortalece. Sin embargo, nuestros enemigos también se fortalecen y nuestra construcción de movimiento enfrenta retos para seguir avanzando.

La lucha de masas es el corazón de La Vía Campesina. El trabajo de base de nuestras organizaciones debe fortalecerse, para integrar más trabajadores y trabajadoras del campo, más campesinos y campesinas, más comunidades indígenas, más migrantes, más pueblos de la diáspora africana, más afectados/as por el modelo del capitalismo agro-hidro-extractivista. Tenemos que fortalecer las alianzas a nivel local, nacional e internacional, sobre todos entre las clases trabajadores del campo y de la ciudad.

Nuestro movimiento tiene como enemigo el patriarcado. El carácter feminista de La Vía Campesina fortalece nuestra unidad y compromiso para luchar con igualdad y equidad de género. Una clave para fortalecer nuestras propias organizaciones y lograr alianzas más amplias es la construcción de un movimiento feminista campesino dentro de La Vía Campesina. Fortaleceremos la participación política de las mujeres en todos espacios y niveles de nuestro movimiento. Nuestra lucha es por el fin de todos los tipos de violencia contra la mujer: física, sexual, psicológica, y económica. Nos comprometemos a incrementar nuestras capacidades para entender y crear ambientes positivos en torno al género, dentro de nuestras organizaciones y en nuestras alianzas. La falta de tolerancia a la diversidad es parte del proceso del despojo de jóvenes del campo. Un campo diverso, no violento e inclusivo es fundamental para La Vía Campesina.

En todo el mundo la juventud ha sido cada vez más expulsada del campo por las diversas formas del capital, y el patriarcado y la discriminación por edad restringen su visibilidad y plena participación en nuestras organizaciones. Nosotros y nosotras nos comprometemos a las nuevas generaciones en el campo y en nuestro movimiento, buscando por la plena incorporación de la juventud en espacios de liderazgo y toma de decisiones dentro de nuestras organizaciones, en la formación y en la producción de alimentos agroecológicos.

Millones de nosotros/as migramos como una forma de resistencia para no desaparecer como pueblos, como campesinos/as, como mujeres o como jóvenes. Desafiamos fronteras, derribamos muros, y enfrentamos el racismo y a la xenofobia. Construimos un movimiento articulando a campesinos/as, trabajadores/as rurales y migrantes, no como víctimas merecedoras de asistencia, sino como titulares de derechos, incluyendo nuestro derecho al libre movimiento.

Nuestro trabajo con nuestros aliados por lograr una Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y de otras personas que trabajan en las zonas rurales es de importancia fundamental para cientos de millones de personas en el mundo. Reforzaremos el trabajo en los países para lograr su adopción. Este instrumento crucial fortalecería los derechos de los pueblos del campo para proteger sus medios de subsistencia y seguir alimentando al mundo.

Tenemos que seguir acelerando la formación política e ideológica, organizativa, y técnica con nuestros propios pensamientos, formando las personas para la lucha y para la transformación, ya que tenemos claro que la educación convencional rompe con nuestra identidad y pensamiento. La formación es crucial para que nuestros movimientos creen sujetos nuevos y activos, sujetos para forjar nuestro propio destino. En nuestra lucha es necesario también seguir construyendo nuestra propia comunicación autónoma y alianzas con los medios alternativos, que nos tornen conscientes de nuestra cultura, de nuestra dignidad, y de nuestra capacidad para transformar la sociedad.

3. Para cambiar el mundo:

El camino es largo. Estamos creciendo como movimiento, pero el capitalismo salvaje y las guerras de un sistema mundial en crisis ponen a todos nosotros y nosotras, nuestras comunidades, organizaciones y sociedades en peligro. Frente a la barbarie urge construir otro futuro para la humanidad. En un contexto extremadamente complejo, La Vía Campesina es un motor de lucha por la transformación y vela por la paz en el mundo. A través de nuestro trabajo diario en el campo, nuestro aporte mundial a la alimentación, nuestras alianzas y nuestra lucha por la soberanía alimentaria, hemos logrado la confianza de buena parte de los pueblos y movimientos. Nosotros y nosotras asumimos la responsabilidad de seguir sembrando la paz en este planeta, igual como hemos globalizado la lucha y sembrado la esperanza en todos los rincones del mundo.

De especial importancia es que nuestra lucha ha logrado un nuevo reconocimiento al campesinado, y ha logrado cambiar los propios términos de los debates internacionales y nacionales sobre la alimentación, la agricultura y el campo. No más se formularán políticas sin que nuestras voces sean escuchadas en voz alta, o sin estar sobre la mesa los temas de los derechos campesinos, la agroecología, la reforma agraria y sobre todo, la soberanía alimentaria.

Crecer y fortalecernos como movimiento significa cuidar el trabajo de base, formar alianzas, luchar contra el patriarcado, el imperialismo y el capital financiero con convicción, compromiso y disciplina. Esta lucha es crítica para la humanidad y la supervivencia de la Madre Tierra. Desde Euskal Herria, hacemos un llamado a los pueblos del mundo a luchar con nosotros y nosotras. Es hora de construir un mundo fraterno y solidario entre los pueblos.

“Alimentamos nuestros pueblos y construimos movimiento para cambiar el mundo”

 

¡Globalicemos la lucha!

¡Globalicemos la esperanza!

Fuente: http://movimientos.org/