Inicio Lucha campesina

IMG_0981El Comité Nacional de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena del Paraguay AIAF 2014, conformado por varias organizaciones campesinas e indígenas, conferencia de prensa mediante, realizado en el salón auditorio de la Central Nacional de Trabajadores CNT, este sábado 11 de octubre, lanzó la Campaña Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, una causa nacional.

Tiene por finalidad la defensa de la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo, la defensa de la soberanía ambiental, la soberanía territorial y la soberanía tecnológica.

Arnaldo Mendoza, dirigente campesino de Concepción, habló de la necesidad que el país cuente con una ley referente a la agricultura campesina e indigena. En Paraguay se siente una política retardataria, dijo.

Vea vìdeo:

Conferencia de prensa, lanzamiento de la Campaña Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indìgena

Conferencia de prensa, lanzamiento de la Campaña Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indìgena

El Comité Nacional de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena del Paraguay AIAF 2014, conformado por varias organizaciones campesinas e indígenas, conferencia de prensa mediante, realizado en el salón auditorio de la Central Nacional de Trabajadores CNT, este pasado sábado 11 de octubre, lanzó la Campaña Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, una causa nacional.

Tiene por finalidad la defensa de la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo, la defensa de la soberanía ambiental, la soberanía territorial y la soberanía tecnológica.

El Comité Nacional de la AIAF asume que las organizaciones de agricultores campesinos e indígenas y agricultoras campesinas e indígenas, son los principales protagonistas en este 2014, declarado Año Internacional de Agricultura Familiar. En ese sentido, está arduamente trabajando en forma participativa a nivel nacional y con la participación plena ya de 10 Comités Departamentales constituidos, nuevas políticas públicas y un gran proyecto país a favor de la Agricultura Familiar Campesina e Indígena.

Una acción concreta del Comité es la de impulsar un proyecto del ley de Defensa, Arraigo y Fortalecimiento de la Economía Solidaria y la Agroecología. Según Ester Leiva, una de las referentes, se realizarán encuentros zonales y departamentales en los cuales se analizarán ampliamente la propuesta para luego, hacia el mes de diciembre del presente año, presentar dicha normativa al Congreso Nacional.

1011579_569712169823880_7047143631894310810_nLa Federación Nacional Campesina (FNC), en la tarde de este pasado miércoles 08 de octubre, realizó una asamblea en la plaza de Curuguaty de la ciudad de Curuguaty, Departamento de Canindeju, hacia noroeste de Asunción, para protestar contra el modelo agroexportador; en repudio a la represión policial, fiscal y judicial, y a la imputación y orden de captura dictada por el fiscal de Curuguaty contra seis dirigentes de la FNC en Canindeyú.

También los labriegos se manifestaron a favor de la liberación de dos adherentes de la FNC encarcelados en la penitenciaría de Coronel Oviedo por resistir la sojización en el asentamiento “Brítez Cue” (Canindeyú). Participaron ciudadanía y otras organizaciones de Curuguaty.

Tomas Castillo, dirigente de la Federación Nacional Campesina en Canindeyú, en diálogo con el Centro de Producción Radiofónica “Ñane Ñe’ê-Beto Centurión”, dijo que urge que el pueblo debata sobre el modelo de producción en Paraguay considerando que el agronegocio solo trae pobreza al campesinado. Mencionó que seguirán con la resistencia y las movilizaciones.

La FNC lucha por la defensa de los derechos de los pobres que están siendo violentados por este Estado, y no retrocederá a pesar de la implacable persecución policial, fiscal y judicial que sufren quienes luchan por una verdadera justicia para la mayoría del pueblo paraguayo.

Escuche audio:

15287_569247683203662_2234758593924586133_nEn tan solo 20 años de vida comunitaria, 72 familias campesinas de un número de 80 abandonaron sus casas por causa de las pulverizaciones en el distrito de Corpus Cristhi del departamento de Concepción.

Juan Morel de la Radio Comunitaria “Corpus Cristi”, dialogó con la señora Juana Garcete, una ex –pobladora de la comunidad conocida como “Ruta Guaraní km 5”. La mujer comentó que en tan solo 20 años atrás en dicha comunidad vivían 80 familias campesinas pero que ahora solo 8 quedaron, las otras 72 familias tuvieron que abandonar el lugar debido al cultivo de la soja.

El lugar contaba con los servicios de salud, escuelas, que ahora se encuentran totalmente abandonados. Los sojeros no respetan a los campesinos, buscaran por todos los medios para expulsarlos de su territorio.

“La misma realidad sucederá en “Britez Cue”, considerando que la zona aún se encuentra libre de los cultivos de sojales, por eso instó a los campesinos a seguir resistiendo contra las pulverizaciones”, dijo la señora.

Escuche Audio:

IMG-20140925-WA0007IMG-20140925-WA0008“Controversia científica: Transgénicos, plaguicidas y salud humana” se denomina el simposio. Expertos internacionales de la talla de John Fagan, Georgina Catacora, Damián Verzeñasi, Rubens Onofre Nodari participán como expositores.

Los expertos comparten su experiencia en distintos ámbitos de investigación en un seminario abierto al público, incluidos estudiantes y nuevos investigadores.

El evento se desarrolla en el Hospital de Clínicas, San Lorenzo y culminará mañana viernes. Se tiene una amplia participacion de la gente interesada sobre el uso de los transgénicos y su impacto en la salud humana.

Según la Federación Nacional Campesina en el Paraguay la expansión de la frontera agrícola con el uso de la semilla transgénica (maíz, soja), en los últimos 10 años desembocó que alrededor de un millón de campesinos hayan abandonado el campo.

Paraguay es uno de los países con la concentración de tierra más desigual del planeta. Según la organización no gubernamental Oxfam, un 2,5% de la población posee el 85% de la superficie cultivable, mientras que el 42% de sus habitantes vive en el campo.

Fotos: Gentileza de Maribel Castillo

1210_Paraguay_Desarrollo-Rural_Feria_Henoi-Jey_490Evelyn Patricia Martínez
Rebelión

La Agricultura Familiar en América Latina fue reconocida oficialmente en 2004, año en que se crea la Reunión Especializada de Agricultura Familiar (REAF). En el mundo, existen aproximadamente 36 definiciones, de las cuales 12 corresponden a América Latina [1]. En dichas conceptualizaciones se tomaron en cuenta una diversidad de variables que dificultaban su comparación; sin embargo, se determinaron algunos elementos comunes sobre la conceptualización de agricultura familiar, entre ellos: el predominio del trabajo familiar en las explotaciones agropecuarias, el/la jefe/a de hogar es quien administra la unidad económico-productiva y, también, el pequeño tamaño de la explotación y/o de la producción.

En base a estos criterios, la FAO propone definir a la Agricultura Familiar como:

“La Agricultura Familiar (incluyendo todas las actividades agrícolas basadas en la familia) es una forma de organizar la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca, acuicultura y pastoreo, que es administrada y operada por una familia y, sobre todo, que depende preponderantemente del trabajo familiar, tanto de mujeres como hombres. La familia y la granja están vinculados, co-evolucionan y combinan funciones económicas, ambientales, sociales y culturales.” [2]

En nuestro país, el concepto utilizado en la formulación del Plan de Agricultura Familiar y Emprendedurismo Rural para la Seguridad Alimentaria y Nutricional (PAF) 2011-2014, es el que propone la Estrategia Centroamericana de Desarrollo Rural Territorial (ECADERT), y la define como:

“La Agricultura Familiar (AF) es la producción agrícola a pequeña escala, desarrollada en fincas que son unidades domésticas de producción y consumo, con mano de obra familiar no remunerada como principal fuerza laboral” [3]

Algunos autores cuestionan la conceptualización que hace la FAO de la Agricultura Familiar. Por ejemplo Gustavo Duch, si bien reconoce la importancia de los mensajes de la FAO, en el marco de dedicar el año 2014 como año de la Agricultura Familiar, orientados a señalar la importancia de colocar a la pequeña agricultura en el centro de la política agrícola de los países, pues es la principal productora de alimentos: “Son responsables de al menos el 56% de la producción agrícola” [4]; sin embargo le  cuestiona a la FAO que no coloca el tema de la injusta distribución de la tierra, es decir, la poca proporción de tierra fértil en manos de la agricultura familiar, como prioritario en sus mensajes. El cual, considera, es un dato trascendental al momento de definir qué políticas son necesarias para favorecer la pequeña agricultura. Pues, basándose en un reciente estudio de la organización GRAIN [5], señala que el porcentaje de la tierra fértil en manos de la agricultura familiar apenas es un 24% del total, mientras que la cifra que ofrece la FAO es del 70%.

Para el caso de El Salvador, según el censo agropecuario 2007, la AF cuenta únicamente con el 29% de la tierra cultivable. Duch señala: “Ese debería de ser el mensaje central de este año internacional, y parece que la FAO lo esquiva (…) pero si verdaderamente entendiéramos que la agricultura a pequeña escala es el medio de vida de la mayoría de campesinas y campesinos del mundo y la que, según todos los datos, es la que tiene mayor capacidad productiva actual y futura de alimentos, denunciaríamos sin temores que la propiedad de la tierra está en otras manos y sirve a otros intereses.“ [6]

Gustavo Duch considera que las políticas agrarias siguen favoreciendo la gran propiedad, pues se especula y aumenta el acaparamiento de tierra fértil por parte de monocultivos orientados a la industria alimentaria. Éstos, en los últimos 50 años, han triplicado su extensión y siguen ganando terreno, comparado con el escaso e injusto porcentaje de tierra que tiene la agricultura familiar (el cual se ha ido reduciendo). GRAIN señala que: “Muy rápido estamos perdiendo fincas y campesinos en muchos lugares, mientras las grandes haciendas agrícolas se hacen más grandes. Una de las razones por las que los campesinos están desapareciendo es el rápido crecimiento de las plantaciones de monocultivo. En los últimos 50 años, 140 millones de hectáreas – bastante más que la tierra arable de China – ha sido acaparada para plantar soja, palma aceitera, canola y caña de azúcar.” [7]

Entonces, en el año de la Agricultura Familiar se debiera reclamar, como punto central de la política agrícola, la redistribución de la tierra fértil en favor de la pequeña agricultura familiar, fuera de los mercados corporativos y especulativos.

Notas

[1] FAO (2014). Agricultura Familiar en América Latina y el Caribe. Recomendaciones de política. P.20

[2] Ibid. P. 26

[3] Gobierno de El Salvador, Plan de Agricultura Familiar y Emprendedurismo Rural para la Seguridad Alimentaria y Nutricional (PAF) 2011-2014

[4] FAO (2014). Agricultores Familiares. Alimentar el mundo, cuidar el planeta. Disponible en: http://www.fao.org/assets/infographics/FAO-Infographic-IYFF14-es.pdf

[5] GRAIN (2014). Hambrientos de tierra. Los pueblos indígenas y campesinos alimentan al mundo con menos de un cuarto de la tierra agrícola mundial

[6] Duch, Gustavo. La agricultura desposeída de la tierra. Rebelión. 4 de junio de 2014. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=185538

[7] GRAIN (2014). Op cit.
Evelyn Patricia Martínez es Investigadora en políticas agrícolas y alimentarias de Fundación REDES-El Salvador.

Fuente: Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.