Inicio Política

(BASE -IS) Durante dos noches el politólogo, sociólogo e investigador argentino dará en nuestra capital las conferencias “La vigencia de El Capital a 150 años de su publicación. Una ojeada al capitalismo contemporáneo” y “América Latina en la era Trump: nuevos desafíos en un mundo a la deriva”.

La primera se realizó este pasado jueves 20 de abril en la biblioteca del Instituto de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Asunción (Itapúa 148 casi Sacramento: barrio Trinidad) con acceso libre y gratuito. El encuentro fue co-organizado por Base Investigaciones Sociales y el Instituto de Trabajo Social.

En tanto que la relación entre Trump y nuestra región será abordada por el experto hoy viernes 21 de abril , a las 19 horas, en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción. Este encuentro debía realizarse en el aula magna de la Universidad Católica de Asunción (Independencia Nacional pero sorpresivamente el Rector de dicha casa de estudio levantó el programa.

Este segundo evento también es de acceso libre y gratuito y está co-organizado por Base Investigaciones Sociales y el departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica de Asunción.

Atilio Borón

Se trata de uno de los más potentes analistas políticos de la región, desde su realidad de académico, docente, investigador y propulsor de plataformas de debate y pensamiento crítico latinoamericano, como el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) o el Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED).

Es doctor en Ciencia Política por la Universidad de Harvard, magíster en Ciencia Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), licenciado en Sociología por Universidad Católica Argentina (UCA).

Es investigador superior del Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Argentina (CONICET), ex titular del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales CLACSO (de 1997 a 2006) y actual director del PLED, Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

Es docente y autor de los libros “Estado, capitalismo y democracia en América Latina”, “Tras el búho de Minerva. Mercado contra democracia en el capitalismo de fin de siglo”, “Imperio & Imperialismo. Una lectura crítica de Michael Hardt y Antonio Negri”, “Filosofía Política Marxista”, “Reflexiones sobre el poder, el estado y la revolución”, “Socialismo siglo XXI. ¿Hay vida después del neoliberalismo?”

También de los libros “Consolidando la explotación. La academia y el Banco Mundial contra el pensamiento crítico”, “Aristóteles en Macondo. Notas sobre el fetichismo democrático en América Latina”, “Crisis civilizatoria y agonía del capitalismo. Diálogos con Fidel Castro”, y “América Latina en la Geopolítica del Imperialismo”.

Escuche audio:

Luis Rojas, analista, brindó una charla a integrantes de la Cloc-Vía Campesina de Paraguay, junto al Instituto Agroecológico Latinoamericano (IALA) Guaraní, quienes desarrollaron una “Plenaria sobre la Reforma Agraria y los Derechos Campesinos”.

En una parte de su exposición se refirió al momento actual, particularmente a la situación del Frente Guazú, muy atacada desde todos los frentes consecuencia de su decisión en aliarse con el Cartismo y el Llanismo en el tema de enmienda y que actualmente está desconcertada tras la decisión del Presidente Horacio Cartes que ya no será candidato para el 2018.

Rojas cree que uno de los errores de esta agrupación parlamentaria – considerada de izquierda – fue el hecho de abandonar la lucha de masa y de calle, incluso alejándose del Congreso Democrático del Pueblo. Otros de los errores a criterio de Rojas que el Frente Guazú cometió fue la de no formar políticamente a sus cuadros, no acompaña a sus concejales, y además tiene una agenda exclusivamente electoral.

Por Najeeb Amado

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”
Bertolt Brecht

El Congreso Nacional ardiendo en llamas, un joven asesinado en un local partidario, decenas de heridos y más de 200 detenidos son la muestra más clara de la crisis general en nuestro país, a consecuencia del saqueo, la entrega y la represión de la oligarquía mafiosa al servicio de intereses extranjeros.

La oposición antienmienda, liderada por politiqueros oligárquicos como Efraín Alegre y Mario Abdo Benítez (h), asegura que se movilizó para defender la Constitución Nacional y la democracia en el Paraguay. El oficialismo proenmienda, liderada por Cartes, habla de barras bravas pagadas, incitación a la violencia por parte de los líderes de la oposición y los medios masivos de comunicación y sectores de la policía que responderían a la oposición.

Y en realidad, hubo un poco de todo en este miserable y peligroso enfrentamiento entre facciones de la oligarquía narcomafiosa durante el circo politiquero, el pasado 31 de marzo. Como también es una realidad que el hartazgo y la rabia genuina se hizo presente en una buena parte del pueblo paraguayo, que salió a las calles a manifestar su ira y su total desconfianza y repudio a la mal llamada política que hoy, para la gran mayoría, encuentra su sinónimo en la politiquería. Porque política es politiquería para la mayoría del pueblo en nuestro país, que cansado de las injusticias, también se manifestó el pasado 31 de marzo. Y esto (y no solo la manipulación mediática) también explica la aprobación de la gente y los aplausos al ver el Congreso Nacional en llamas.

La Constitución Nacional está muerta. La oligarquía narcomafiosa, engendrada por la tiranía militar fascista de Stroessner, se encargó de herirla de muerte desde su nacimiento en 1992. Que se apruebe o no la enmienda no resuelve el quiebre institucional y la dominación de la fuerza a través del dinero, la violencia y el terror. Las leyes en nuestro país se aplican o no en función a los intereses oligárquico-mafiosos. Las instituciones republicanas no garantizan el cumplimiento imparcial de las leyes. De modo que la institucionalidad está quebrada, y desde el 2012 lo podemos apreciar con mayor claridad.

¿Cuáles son los motivos por los cuáles las instituciones no funcionan?

La producción de bienes y servicios genera formas de relacionamiento social, organiza a nuestras sociedades, genera expresiones simbólicas y culturales. El modo de producción dominante determina el relacionamiento social y cultural.

Guerra, operaciones mafiosas, terrorismo, especulación financiera, narcotráfico y todo tipo de transacciones ilegales y especulativas son las vías de acumulación de riquezas que prioriza el capitalismo en este siglo 21. Esta forma de acumulación es producto de su profunda crisis y decadencia. El eje central del capitalismo del siglo 21 es el financiero, que es lo mismo que decir parasitario y timbero, porque especula y reproduce sus riquezas sin generar valor agregado ni trabajo.

Hace unas décadas, el eje del capitalismo era la producción industrial, que entró en crisis a comienzos de los años ´70. De ahí en más, comenzó a correrse hacia los márgenes del sistema, dando paso a la predominancia financiera a la hora de proyectar y buscar ganancias. La burguesía industrial, como clase explotadora y dominante, lideró la formación de una cultura y una ideología elitista, jerarquizada. Los hijos de la burguesía se preparaban para gobernar los países y explotar a trabajadoras y trabajadores, aprendiendo idiomas, cultura universal y diversas especializaciones demandadas por la producción industrial.

En tiempos de capitalismo financiero y parasitario, la clase dominante es una lumpenburguesía, presa de la vertiginosidad que tiene el ritmo de las finanzas, carente de una proyección de futuro y totalmente ganada a la inmediatez consumista. La formación cultural dominante es decadente, morbosa, sangrienta, indiferente, disgregadora, sin ninguna responsabilidad histórica para con el porvenir.

En cuanto a nuestro país, la lumpenburguesía narcomafiosa se cría en el stronismo. La ausencia de un ejemplar Juicio y Castigo a saqueadores y torturadores es parte fundamental de la actual crisis y del quiebre del sistema republicano. La construcción de la democracia es concreta. Demostrar de manera ejemplar lo que toleramos y lo que ya no toleraremos es ineludible para transitar hacia la democracia.

Además, esa cultura stronista está reforzada por una historia de desestabilizaciones expresadas en guerras civiles, boicots y azonadas militares y “golpes blandos”, que se sucedieron desde el genocidio de 1864-1870 hasta la fecha. O sea, la lucha política en nuestro país estuvo marcada en disputas no institucionales, lo cual no es un dato menor a la hora de resolver los problemas ideológicos y organizativos de un proyecto de liberación nacional.

Con la creciente crisis del capitalismo, al decaer la tasa de ganancias, la lumpenburguesía se embrutece progresivamente y, como diría Brecht, por susto se fascistiza. Si a esta tendencia general a nivel internacional, le sumamos la caracterización del modelo “productivo” dominante en nuestro país, que es de agroexportación (con monocultivo sobre todo transgénico) y ganadería a escala latifundiaria (asentada sobre tierras mal habidas usurpadas por la oligarquía fraudulenta), triangulación y contrabando de gran magnitud, y todo tipo de tráficos ilegales (entre ellos, drogas y armas), transversalizado por un sistema financiero que asimila esas ganancias y financia esos “emprendimientos”, entonces podemos comprender el grado de violencia creciente que se viene desarrollando en el Paraguay.

¿Entonces, por dónde empezar?

Prepararnos para enfrentar la violencia y el terrorismo haciendo valer nuestra condición de mayoría es el desafío. La clase trabajadora del campo y la ciudad es inmensa mayoría en nuestro país. La oligarquía narcomafiosa es una minoría con enorme poder pero a la vez con una gran crisis.

La resistencia de comunidades campesinas a las fumigaciones ilegales con agrotóxicos, la toma y conducción del campus de la Universidad Nacional de Asunción por estudiantes y las brigadas de mujeres interviniendo en situaciones de violencia machista en los asentamientos son ejemplos de auto-organización del pueblo. Tenemos experiencias diarias de auto-organización para resolver crisis y defendernos como pueblo. Combinarlas con nuestra organización más planificada y con elementos más técnicos de la ciencia política es la gran tarea.

Recuperar la confianza en la propia fuerza significa priorizar el trabajo de reorganización sindical, campesina, estudiantil, barrial y demás. Sin un movimiento popular organizado es imposible enfrentar esta crisis.

Por estos motivos, una práctica clara, ejemplar que demuestre una ética y una moral muy profundas, de carácter humanista, es ineludible a la hora de marcar diferencia entre política y politiquería. Dicho de otro modo, una acción política desprovista de una ética práctica con una moral estribada en la transparencia, en el combate al engaño, en la claridad de principios es obligación si queremos derrotar a la politiquería y a la barbarie capitalista.

Existe una grieta importante por donde avanzar y se encuentra entre: el aplastamiento ideológico y cultural del capitalismo por sobre la cultura popular y revolucionaria, por un lado; y la total impotencia del capitalismo a la hora de resolver las necesidades materiales de las mayorías trabajadores. Sobre esto último, la incertidumbre, la impotencia, la inseguridad, el hambre, generan muchísima angustia en la gente. No hay seguridad de jubilación, existen serios problemas de cobertura en salud y educación. Si tus hijas e hijos van a la escuela no sabés si serán violentados en la calle. Rabia, resentimiento e indignación se apoderan de las mayorías, al mismo tiempo en que la cultura del consumo y la ideología de la fascinación por las mercancías, por el morbo y la sangre se imponen. Entre esas dos expresiones del capitalismo en crisis, terminar de quebrar esa grieta en clave creativa requiere de expresiones aleccionadoras productivas, de carácter colectivo alternativo que resuelvan la subsistencia con una profundidad cultural contrahegemónica que multiplique la moral del pueblo organizado. El Proyecto de Patria Nueva muestra una práctica cultural e ideológica superadora de todo el mierdero politiquero, erigiendo los pilares morales e intelectuales que, según el camarada Gramsci, levantan y sostienen a una fuerza dirigente.

Institucionalidad, posibilidades y qué hacer

Cuando el quiebre institucional es tan evidente, nos toca organizar con minuciosidad la resistencia. Es momento de confrontar contra la politiquería irresponsable de las facciones oligárquicas que están a favor y en contra de la enmienda, y que lastimosamente arrastran a dirigencias de un progresismo que se ha vuelto muy conservador y que, según nuestra comprensión, no ha sabido interpretar las diversas expresiones de resentimiento, impotencia y hartazgo del pueblo.

Desde todo punto de vista, oxigenar la institucionalidad podrida y quebrada en el Paraguay es favorecer la continuidad del saqueo, la entrega y la represión. Y lo entendemos así porque la crisis civilizatoria del capitalismo no muestra ninguna perspectiva que permita ubicar la posibilidad de que un gobierno progresista aplique políticas públicas en beneficio de las mayorías. No existen posibilidades porque no se vislumbra mejoramiento de precios de las materias primas, porque la institucionalidad y la racionalidad no muestran condiciones para ajustes tributarios que –sin violencia y terrorismo por parte de las oligarquías- permitan mejor recaudación, porque ni siquiera existen condiciones institucionales para reducir radicalmente la evasión de impuestos. Resulta sumamente doloroso advertir un futuro de mayor violencia, pero es igualmente irresponsable no hacerlo y sembrar ilusiones.

La lumpenburguesía que opera en el Paraguay no tiene condiciones para evitar la represión y el terrorismo. Y el luguismo no tiene posibilidad de erigirse como un proyecto alternativo. Ambas expresiones están atrapadas en los márgenes de la crisis capitalista: la primera embrutecida y sin proyecto superador; la segunda sin desarrollo organizativo y práctico del tejido social para pelear por los cambios reclamados y además con una política de negociación “pragmática” que cae en la ilusión de dirigir al Llanismo oligárquico del PLRA, teniendo en cuenta la realidad organizativa de su movimiento de masas y el carácter indisciplinado, desleal y desprovisto de coraje de Fernando Lugo.

En esta actual crisis, la gran tarea es trabajar con cuidado y detalle en la reconstrucción del tejido social en los movimientos sindical, campesino, estudiantil, barrial, cultural, de pueblos originarios y de diversas expresiones sociales. Ensayar direcciones en nuestros territorios y comunidades, en los sindicatos, en movimientos estudiantiles, priorizando creación y estudio colectivo, autogestión y financiamiento independiente, control popular de los acuerdos, formas colectivas de autodefensa, movilización permanente y aplicación de nuestras propuestas en las comunidades, entre trabajadores y estudiantes. Dotarnos de un sistema de comunicación para difundir nuestras experiencias y propuestas, nuestras denuncias y nuestros proyectos, mostrar el otro país que lo vamos construyendo día a día, lejos del circo politiquero caduco. La construcción de Poder Popular de manera práctica nos viene preparando y nos preparará para dirigir el país y confrontar con la mafia saqueadora, explotadora y terrorista.

En la dialéctica de construcción y disputa de Poder, la construcción de Poder Popular es determinante para derrotar a la oligarquía narcomafiosa. Para lograrlo, nosotros nos estamos ocupando diariamente en el trabajo de base. El Congreso Democrático del Pueblo, aunque embrionario, es la propuesta de lucha más integral, porque combina la teoría y la práctica, lo estratégico y lo táctico, lo particular y lo general, el día a día y el proyecto general, porque considera que la política es un sistema de principios prácticos y sobre todo porque su principal cuidado está en hacer lo que dice, en no mentir.

La Federación Nacional Campesina (FNC) ha venido enfrentando sus crisis y hoy por hoy es la organización del campo popular con mayor prestigio en el país. La FNC, como miembro del CDP, asume el proyecto de Poder del CDP, proyecto que lo estamos discutiendo y practicando permanentemente. Proyecto que sufre aún de importantes limitaciones, porque de hecho, las organizaciones sociales y políticas que componemos el CDP tenemos muchas limitaciones y miserias. La diferencia importante es que hemos resuelto confrontar radicalmente con nuestras limitaciones y miserias, practicando la crítica y la autocrítica, persiguiéndonos para realmente hacer lo que decimos. Nos queda camino para erigirnos en la fuerza dirigente de la Patria Nueva, y al mismo tiempo nos identificamos como germen de la misma.

Es el momento de medirnos en la práctica, de confrontar totalmente con el poder dominante y con esa cultura degradante que hizo que una buena parte de las dirigencias del campo popular caiga en ese conservadurismo que simula luchar por el poder cuando en realidad promueve tan solo la disputa por la administración del poder oligárquico.

La confianza en el pueblo, en su ingenio, en su hartazgo, en su rabia, en su capacidad de cambio, es el combustible y la esperanza de la Patria Nueva. Y nuestra práctica, nuestro qué hacer, será el criterio definitivo de la verdad.

Najeeb Amado. Secretario General del Partido Comunista Paraguayo; miembro de la Coordinación Nacional del Congreso Democrático del Pueblo y miembro de la Sociedad de Economía Política del Paraguay.

 

Fuente: http://rebelion.org/noticia.php?id=225064

Escuche audio:

Un grupo de concejales (7 que son mayoría) rechazó la ejecución presupuestaria del intendente Baldomero Giménez de General Resquin del departamento de San Pedro y pide que la Contraloría investigue la utilización de los fondos públicos en dicha comuna.

Esta situación genera un conflicto entre la población que este domingo se reunirá para debatir sobre el tema, según informes de Bernardino Alegre de la Radio “La Voz del Norte”. Los concejales denuncian mala utilización del dinero público.

Escuche audio:
“Enmienda y crisis en Paraguay”, así se llama el artículo escrito por Abel Irala, investigador, sobre el momento actual que vive el país. En diálogo con el Centro de Producción Radiofónica Ñane Ñe’ê -Beto Centurión, entre otras cosas indicó que no cree se trate de un Golpe a la democracia como afirman algunos sectores de la sociedad la situación actual en el país.

Se trata de una disputa grande entre clases dominantes, el Golpe en el Paraguay se produjo en realidad en el 2012, dijo.

Por Abel Irala

Tres párrafos de antecedentes

No es la primera vez que en Paraguay se habla de la posibilidad de reelección de un presidente, ya en el gobierno del colorado (ANR) Nicanor Duarte Frutos (2003-2008) se había planteado esta posibilidad pero tuvo un fuerte rechazo por parte de la mayoría de la sociedad. Incluso, la figura de Fernando Lugo, tomó fuerza después de que éste había sido uno de los principales referentes de una marcha contra la propuesta de reelección.

Ya conocemos lo que sucedió en el 2008 con la victoria de Lugo y una práctica política del “poncho juru” (boca del poncho) palabra en guaraní para calificar que está en el medio, en el centro; blando y complaciente en varias ocasiones con el modelo neoliberal, pero en el más mínimo intento de abrir alguna posibilidad de bienestar para la mayoría, se produjo el golpe de estado parlamentario en el año 2012, que fue impulsado por una parte de la derecha (los liberales o PLRA) que acompañaron a Lugo en su campaña y en su gobierno, posteriormente éstos liberales se aliaron con el otro sector de la derecha (encabezados ya por el millonario Horacio Cartes) para concretar el golpe parlamentario y posibilitar la presidencia de Federico Franco del partido liberal hasta la asunción de Horacio Cartes en el 2013.

La elite política paraguaya, representada en sus dos partidos tradicionales, Liberales (PLRA) y Colorados (ANR), por momentos entran en lapsos de fuertes crisis, probablemente parte de esa crisis ha llevado a Fernando Lugo a la presidencia de la república, la crisis fue resuelta con la destitución de Lugo. En estas crisis existen actores de mayor relevancia que mueven los hilos del poder, como las transnacionales, el capital extranjero y la embajada estadounidense.

El escenario actual y los movimientos de izquierda a derecha:

En torno nuevamente a la idea de la reelección se instala una nueva crisis entre dos fracciones de la derecha paraguaya, una que busca habilitar nuevamente a Horacio Cartes y otra que rechaza la posibilidad de continuidad de éste, destacando los rasgos autoritarios que posee el gobierno de Horacio Cartes, que es real, se aprovecha para instalar un discurso democrático, dentro de los límites oligarcas y electoralistas, por supuesto. Que, reitero, todos estos sectores habían sido aliados para concretar el golpe contra el gobierno de Lugo en el 2012. Se entiende por golpes blandos o suaves, una nueva estrategia del neoliberalismo para planificar y ejecutar desestabilizaciones políticas, sociales y económicas que permitan la restitución plena del modelo ante algún signo de amenaza al poder neoliberal (Rabilotta)1, con un claro apoyo de los monopolios de medios de comunicación que actúan ideológicamente para legitimar las acciones de las clases dominantes.

En medio de esta crisis se encuentran dos sectores progresistas o vinculados a la izquierda, Avanza País (AP) y Frente Guazú (FG) -que tiene como principal referente a Fernando Lugo-, ambos sectores en lugar de aprovechar la crisis de la clase dominante, lo que hacen es profundizar sus diferencias, y cada uno de ellos se alía con una franja de la derecha. El Frente Guazú entonces elabora un discurso más o menos así: En medio de la crisis de la derecha nosotros vamos a jugar nuestro proyecto, que es conseguir la figura de la reelección y candidatar a Fernando Lugo que es el único capaz de derrotar a los proyectos más conservadores, tradicionales y/o neoliberales que puedan presentarse para el 2018, que es el único que puede derrotar a Horacio Cartes y que va a permitir la acumulación de fuerzas de la izquierda. Por su parte, Avanza País alega los siguientes planteamientos: en este contexto apoyar la enmienda, es ser funcional al proyecto de Cartes, es imposible pensar en derrotar a Cartes con su poder económico y con el manejo del aparato estatal a su lado, aseguran hay que rechazar la enmienda y acusan a Lugo y Frente Guazú de traidores. Avanza País se encuentra en miras a una alianza electoral para intentar posicionar a Mario Ferreiro (actual intendente de Asunción) para que vuelva a ser candidato presidencial (ya lo fue en 2013 por Avanza País y lograron 2 bancas en senadores, mientras que el FG de Lugo consiguió 5), desde el punto de vista electoral inmediato no tiene interés en la reelección.

Vale decir que existe otro sector de la izquierda, vinculado principalmente a la Federación Nacional Campesina (FNC) que no ingresa en esta discusión por considerarla electoralista, institucionalista, porque cree que no son los problemas del pueblo, que el pueblo está con otros problemas que son urgentes de resolver, y denuncian los diferentes tipos de violencias del que son víctimas.

El poder de los medios

El papel de los medios de comunicación es clave, como en todos los proceso políticos de nuestro continente, los grupos privados del empresario AJ Vierci y el conocido diario de ultra derecha, ABC color, del empresario Aldo Zucolillo, se han posicionado clara y radicalmente en contra de la reelección presidencial. Horacio Cartes, probablemente, ya previendo esta situación, ha comprado una buena cantidad de medios de comunicación, que están en manos de su hermana Sara Cartes porque la constitución nacional prohíbe que el presidente de la república sea propietario de estos medios, entre los medios ya conocidos como los del “grupo Cartes” se encuentran el diario “Hoy”, “La nación”, la radio 970, desde donde hace propaganda a su gestión e intenta colocar la necesidad de la reelección, pero no logra el impacto deseado.

Muchas tergiversaciones y manipulaciones por parte de los medios, que a veces juegan su propia disputa, pero que en realidad son parte de un engranaje mayor, tanto que lo que se ha logrado instalar en los últimos días es que la Reelección es sinónimo de dictadura, y que la no reelección es la defensa de la democracia, entonces algunos sectores de derecha se presentan como los salvaguardas de la democracia. El sector de Horacio Cartes y el Frente Guazú responden a esto con la consigna que lo verdaderamente democrático es llevar a una consulta popular, un referéndum si la gente quiere o no la reelección y los que se oponen a ésta idea son los sectores antidemocráticos.

La enmienda en el Congreso: maniobra 1, maniobra 2, bum!

Los sectores opositores a Horacio Cartes el 25 de agosto del 2016 presentaron rápidamente un proyecto de enmienda para la reelección, consiguieron mayoría en el Senado y el apoyo del presidente de este órgano, llamaron en el mismo día a una sesión extraordanria, lo trataton fugazmente y lo rechazaron, todo fue vertiginoso, una farsa de proyecto, ya que los mismos que presentaron el proyecto fueron los mismos que lo rechazaron, todo para impedir que el proyecto sea tratado por el periodo de un año y dejar así sin posibilidades a los sectores que piden reelección vía enmienda de la Constitución Nacional.

Los medios de Comunicación de mayor influencia nacional, entre ellos ABC color, en aquella oportunidad calificaron el hecho de “Sorpresiva maniobra”, “Madrugaron a Cartes”. Mientras que el diario Última Hora había titulado: “En jugada estratégica, Senado rechaza proyecto de enmienda para reelección”, y en el epígrafe del artículo se lee: “es una estrategia para cortar el debate de incluir la reelección presidencial a través de esta vía” (las negritas son mías).

De esta misma forma, casi como una respuesta a las denominadas “estrategias sorpresivas”, u otras formas que quieran llamar a las práctica de políticas mezquinas y sectarias, los senadores del oficialismo del Partido Colorado, junto con algunos del Partido Liberal con su lider Blas LLano y el Frente Guazú que busca candidatar a Fernando Lugo (aunque Lugo se ausentó del debate y las sesiones tan cuestionadas) consiguieron mayoría para cambiar artículos del reglamente interno del Congreso y así retomar la posibilidad de enmienda para la reelección2.

Con esta modificación, el sector mayoritario de los Senadores realizó una sesión extraordinaria el viernes 31 de marzo, presentó el proyecto de enmienda y llamado a referéndum, enviaron a la cámara de Diputados y éstos (mayoría Cartista) anunciaron que lo iban a tratar en la mañana del sábado 1 de abril. Inmediatamente sectores de la derecha no vinculada a Cartes y los grandes medios de comunicación llamaron a la movilización frente al Congreso (ya lo venían haciendo durante toda la semana) y se producen los primeros enfrentamientos, la represión ayudó a la indignación de la gente que fue cargándose a la plaza frente al Congreso, donde en algún momento la policía fue rebasada y la gente ingresó al edificio del Congreso Nacional, rompiendo vidrios y puertas, prendiendo fuego en partes del mismo; cuando se volvió insostenible, la policía hizo ejercicio de lo que tiene entrenamiento, reprimir y reprimir, llegando a la lamentable muerte de un joven de 25 años de edad, Rodrigo Quintana, y más de 200 personas detenidas.

Por último

Paraguay se debate hoy en medio de oportunismos políticos, desfachatadas acciones por parte de ambos sectores, pro enmienda y anti enmienda, en ambos se encuentran a sectores de derecha e izquierda aliados contra otros sectores de derecha e izquierda. Se asiste a un momento en el que se trata de vaciar de contenido la democracia, así también lo que es un golpe, intentando colocar que lo que ocurre ahora es un golpe y así crear nuevos golpistas, mientras que en realidad actualmente los golpistas están divididos momentáneamente y quieren aprovechar la coyuntura para sacarse ese mote antidemocrático.

No creo que lo que se está viviendo en Paraguay sea un Golpe, si una enorme fisura y una disputa muy fuerte entre las clases dominantes para definir cuáles de los sectores serán los encargados de guiar el modelo de acumulación en los próximos años; no se sabe con certeza hasta donde son capaces de llegar, ni hasta donde extenderá esta crisis, las disputas entre las élites puede acrecentar los niveles del violencia y el movimiento popular, los sectores progresistas, deberán ajustar sus estrategias para no ser subsumidos por esta disputa de poderosos, si aún están a tiempo.

 

Fuente:  http://rebelion.org/noticia.php?id=224945