Inicio 2014 "Año Internacional de la Agricultura Familiar Campesina" En Colonia Barbero se movilizan para hacer respetar ordenanza que prohíbe monocultivos

En Colonia Barbero se movilizan para hacer respetar ordenanza que prohíbe monocultivos

Continúan los conflictos en la localidad de Barbero Cué debido a que algunos ciudadanos de origen extranjero han empezado hace unos años la producción extensiva de cultivos transgénicos, sobre todo, de soja. Esto perjudica gravemente a los agricultores de pequeña escala que se dedican a la producción orgánica y que tienen salida en el mercado europeo.

Las familias que trabajan la agricultura campesina en esa zona de San Pedro del Ykuamandyju y cultivan sobre todo hierbas aromáticas como el cedrón Paraguay y el cedrón kapi’i, también son comercializados la cáscara de naranja agria, limón y nuevos rubros como el hinojo y el eneldo que llegan al Viejo Mundo a través de la Cooperativa La Norteña Ltda.

Elizardo González, de la emisora FM “Fiel”en un reporte extenso para Demoinfo Py, dialogó con el Ing. Agr. Pedro Sequeira, gerente de la mencionada cooperativa, para conocer cómo afecta la sojización a la producción orgánica. “Se está poniendo en tela de juicio la declaración de zona agroecológica hecha por la municipalidad el año 2014, por la cual se prohíbe totalmente la siembre de cultivos transgénicos en esta área y están afectados socios de la cooperativa y no socios también, que están trabajando en empresas privadas en la venta de hierbas aromáticas”.

Sequeira dijo que de hecho ya se cuenta con socios cuyas parcelas lindan con las plantaciones del agronegocio y que se contaminaron con productos químicos, por ende, la cooperativa ha determinado cancelar las relaciones con esos particulares. “Nosotros tenemos criterios que cumplir, el mercado europeo es exigente”, lamentó. Se trata de más de 12 productores que han sido eliminados de la base de datos de la producción de cedrón porque no era factible seguir comercializando esos productos.

La producción orgánica prohíbe el uso de insumos químicos y los que cultivan en forma mecanizada utilizan herbicidas como el mata-todo (glifosato) y también insecticidas que contienen el principio activo de la cipermetrina, las plantas sintetizan ese químico y quedan residuos tanto en las hojas como en los granos. En la producción transgénica es normal, pero en la orgánica está prohibido, el mercado europeo no acepta ese tipo de productos como orgánico, explicó Pedro Sequeira. El contacto entre ambas formas de cultivo se genera a través del viento.

El riesgo de perder los mercados de España y Alemania es grande, incluso con mucho esfuerzo están ganando de a poco un nuevo mercado como lo es el de Estados Unidos.

Ante esta realidad, “vamos a tratar de insistir con las autoridades por el cumplimiento de esta ordenanza para poner fin al problema. Los productores se están movilizando y presionando para que el gobierno municipal pueda hacer cumplir esa normativa”.

Don Javier Duarte es uno de los productores afectados directamente porque ha perdido la posibilidad de acceder al mercado internacional. Él es cedronero hace más de 20 años, “el único rubro que nos queda aquí para vender”, dijo. Tiene hijos que asisten a la escuela, al colegio y a la universidad y no percibe un salario mensual para mantener la economía doméstica. “A mi producción se le detectó glifosato y desde entonces ya no puedo vender mis hierbas, ni siquiera nosotros podemos consumirlas porque no queremos comer veneno. Ahora entran estos brasileros y nos llaman haraganes por no plantar soja. Por eso nos estamos uniendo en la comunidad de Corpus Christi”. Don Duarte ya lleva casi tres años en esta difícil situación.

Otro vecino de la localidad, don Élido, mencionó que hace más de 15 años se está trabajando en la producción orgánica en la zona de Barbero, pero a partir del año 2014 se empezó a detectar contaminación con agroquímicos en la producción orgánica local y los productores organizaron una movilización frente a la municipalidad cuyo resultado fue la ordenanza que prohibió el uso de agrotóxicos en 32 comunidades para mantener la zona libre de exposición tóxica. Lamentó que las instituciones públicas competentes en esta materia abandonen al pequeño productor ante este drama económico, social y ambiental.

 

Texto/DV

ARTICULOS SIMILARES

NO HAY COMENTARIOS AUN

Deja un comentario