Inicio 2014 "Año Internacional de la Agricultura Familiar Campesina" Yerba Mate: Rescate cultural como desafío de producción orgánica y agroecológica

Yerba Mate: Rescate cultural como desafío de producción orgánica y agroecológica

Por decreto N° 18528 del año 1997, el Poder Ejecutivo estableció la fecha 11 de octubre para celebrar el día nacional de la yerba mate, planta originaria de estas tierras donde hoy se asienta la nación paraguaya, llamada “ka’a” por los indígenas guaraníes y guaicurúes que fueron los primeros en recogerla en los bosques y cuidarla en su estado silvestre para su reproducción y consumo.

Ingeniero agroecólogo Pedro Vega, militante de Conamuri y miembro de uno de los comités de producción de la yerba mate "Oñoirũ".

Ingeniero agroecólogo Pedro Vega, militante de Conamuri y miembro de uno de los comités de producción de la yerba mate “Oñoirũ”.

La yerba mate tiene una vinculación muy fuerte con los pueblos indígenas que empezaron a domesticar la planta con fines medicinales y también por su frescura, dijo a Demoinfo el ingeniero agroecólogo Pedro Vega, militante de Conamuri y miembro de uno de los comités de producción de la yerba mate “Oñoirũ”. “Los indígenas la consumían en diversas formas, tal como sigue siendo tradicional en Paraguay y en todo el Río de la Plata”.

No obstante, hoy en día se está perdiendo esa perspectiva tradicional, pues los sectores empresariales que la producen en forma masiva la enfocan desde una óptica mercantil, borrando así su esencia y su valor cultural, sobre todo al ofrecerla al mercado en forma compuesta con otras hierbas aromáticas y la utilización de productos químicos.

Anteriormente la explotación de yerba mate estaba asociada a la diversificación de las fincas; hoy esa práctica mermó considerablemente desde la aparición de los monocultivos de yerbales tratados con insumos químicos, como el herbicida glifosato o Round Up, además de fungicidas, insecticidas y hasta acaricidas.

Por eso es algo de resaltar que los movimientos campesinos e indígenas rescaten la producción ancestral del ka’a. Pedro Vega explicó que “unidos y en consenso los comités de productores y productoras estudian estrategias para preservar la especie nativa que aún se encuentra en los distritos y la cual recibimos como legado de nuestros abuelos”.

Ka'a-oñoriEn Paraguay, las organizaciones miembros de la CLOC-Vía Campesina apuestan a la juventud para mantener las prácticas tradicionales de producción a través de los espacios formativos como el IALA Guaraní, la Escuela de Agroecología de Conamuri o la experiencia de comercio justo y solidario que tienen compañeras y compañeros de Itapúa (comités asociados a Conamuri) y de Caazapá (vinculados a la OLT) con productos de mucha aceptación en la sociedad de consumo consciente.

Estas iniciativas constituyen desafíos muy grandes para los movimientos populares ya que están orientadas a la promoción de la soberanía alimentaria y la transformación de las relaciones entre la humanidad y la naturaleza.

Según estimaciones del sector empresarial yerbatero, en el territorio paraguayo existen más de 18 mil hectáreas de yerba mate y la mayor parte está en manos de pequeños y medianos productores; directa o indirectamente esto beneficia a alrededor de 50 mil familias, produciéndose en el país entre 40 a 50 mil toneladas por año.

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